









Para comenzar esta tarde (16:00 horario europeo/surafricano, en la mañanita para América) se cierra el Grupo A con los partidos México vs Uruguay – France vs South Africa. Luego, por la noche (20:30 Europa, por la tarde en América) se cierra el Grupo B con los juegos Nigeria vs Korea Republic – Hellas vs Argentina. Los partidos de cada grupo de jugarán a la misma hora para evitar que quienes tienen la ventaja del resultado decidan dejar pasar los minutos por conveniencia ya que en la incertidumbre de no saber si están o no clasificados deberán buscar siempre la victoria.

Para cuando estén leyendo esto probablemente los partidos de la tarde se habrán acabado y sabremos finalmente si la selección gala culmina así su participación en el torneo o si continúa con vida. Y es que la actualidad de Francia es una cosa para estudiar seriamente, no es broma.
Vayamos un poco atrás en el tiempo hasta el mundial Alemania 2006. Todo comenzó color gris para los galos, luego de 2 empates ante selecciones que estaban muy por debajo del potencial del equipo francés con apenas un gol anotado y sin muchas luces, la ausencia de Zinedine Zidane por suspensión para el tercer y decisivo juego ante Togo obligó a Domenech a cambiar su 4-2-3-1 por un clásico 4-4-2 con dos puntas complementarias (Henry-Trezeguet).

Francia ganó el partido y de ahí en adelante volvió a su formación inicial con el regreso de Zizou, y no cambió hasta la final cuando cayó derrotada sólo desde el punto penal. Aquel equipo tenía jugadores de gran clase, todos jugando en sus roles naturales, y lo más importante, todos jugando en función de los movimientos que dictaba el mago con la camiseta 10 en la espalda. Domenech realmente no tenía problemas porque no cabía duda que su estrategia era simplemente la mejor: hacer girar todo entorno a Zidane.
Con la retirada del ex mediocampista de Juventus y Real Madrid cambió algo en el equipo. La preparación para la Euro 2008 fue caótica y ya durante el torneo los resultados fueron más que decepcionantes, fueron simplemente humillantes. El equipo reflejaba todas las dudas del seleccionador que no hallaba el modo de construir un edificio al que le faltaba la columna central, porque sin Zizou no hizo lo que había hecho con éxito en aquel partido ante Togo, insistió tercamente en su formación moviendo jugadores a diestra y siniestra hasta desnaturalizar todo el equilibrio que solía tener.

Surgieron los problemas de personalidades entre los jugadores más veteranos que exigían cambios sobre las convocaciones, porque ciertos jugadores eran llamados a jugar fuera de posición mientras otros de cualidades más propicias se quedaban afuera, sin explicación alguna. El caos que reinaba en la selección gala fue tan grande que la Federación Francesa de Fútbol contempló la opción de despedir al entrenador, realmente la opción más lógica si me preguntan a mí, pero decidieron no hacer nada y dejarlo en su cargo porque pagar la cláusula de rescisión del contrato era un precio muy alto a pagar. Pues el precio más alto lo están pagando hoy, pues se van a casa igual.
Pues bien, la clasificación al mundial 2010 arrastró los mismos problemas y ahora, mientras escribo, los galos se juegan la vida ante los locales en un grupo que debieron dominar de cabo a rabo si hubiesen explotado todo el potencial que tienen sobre el papel. La situación es realmente triste (si eres francés) pues es una de las 7 selecciones campeonas del mundo, una de las más grandes y prestigiosas, pero en el campo pueden ser derrotados hasta por un equipo amateur.

La banda de capitán primero fue designada a Patrice Evra en ausencia de Henry ya que Domenech decidió dejarlo en el banco al delantero del Barça. La presencia de Gourcuff en el medio del campo obliga a Ribéry a jugar fuera de posición y el resto del equipo al parecer está en desacuerdo con el esquema. Anelka protagonizó el incidente más espectacular al mandar al cuerno a Domenech y dejarle un recadito a su madre durante el intervalo del partido ante México. Domenech lo sustituyó y Anelka fue excluido de la delegación por la mismísima Federación. Los jugadores no aceptaron dicho castigo y boicotearon el entrenamiento en forma de protesta. Evra discutió con el preparador físico y casi llegan a golpearse si no los separan… ¿Es una novela o un torneo de fútbol?
En medio de todo el caos, en medio de todos los factores que se combinan para crear esta situación surreal que se vive dentro del equipo francés, encontramos que el factor más decisivo es siempre el mismo: Raymond Domenech. La polémica es algo aceptable y diría yo que hasta entretenida en el fútbol, pero debe ser siempre controlada y respaldada por resultados positivos. Basta ver el ejemplo del caso La Prensa Deportiva Brasileña vs Carlos Dunga. El equipo funciona de maravilla, los jugadores se entienden, juegan de memoria, disfrutan los entrenamientos y los partidos, anotan goles, obtienen resultados y ganan trofeos. No importa lo que digan en Brasil, no importa cuánto se quejen los puristas del juego, Dunga es polémico pero efectivo; Domenech no lo es.

Yo me esperaba realmente una resurrección francesa para este último juego ante Suráfrica. Había imaginado que los galos sufrirían ante Uruguay, pensaba que eran suficientemente buenos para derrotar a México e imaginé que serían capaces de superar a Suráfrica para terminar al menos segundos en el grupo. Por supuesto, no daba un centavo por ellos luego de la etapa de grupos, pero al menos imaginaba que serían capaces de arrastrarse hasta octavos. Me he equivocado a la grande. Actualmente están abajo 0-2 ante Suráfrica y jugando con uno menos por la expulsión de Gourcuff. No habrá resurrección ni milagro esta vez. No habrá más allá para Raymond Domenech. Finalmente, los fanáticos de Les Bleus podrán despertarse de la pesadilla que han vivido por 4 años desde aquella fatídica noche del 9 de julio del 2006, cuando la cabeza de Zinedine Zidane impactó con el pecho de Marco Materazzi y el sueño de levantar esa copa dorada se esfumó. Au revoir Domenech.
Antes de despedirme quisiera dejar un par de líneas que creo son necesarias. Varias personas me han sugerido escribir algo sobre los árbitros y sus decepcionantes presentaciones en algunos partidos de este torneo. Veamos, ¿qué decir de la FIFA y los árbitros? Estas son aguas profundas y yo no soy un buen nadador.

Creo que me limitaré a mencionar los dos incidentes más polémicos y públicos hasta ahora: el gol anulado a Estados Unidos en el partido ante Eslovenia y el gol convalidado a Brasil ante Costa de Marfil. Sabemos que los errores humanos son parte del juego, que se debe aceptar tanto el resultado como la fortuna, sea buena o mala, que la pelota puede rebotar en un palo, en la espalda del árbitro, en una paloma que estaba volando bajo, en un globo de plástico que se le escapó a un niño del público… son muchos los factores que pueden modificar un resultado y forman todos parte del juego.
Lo que no puedo aceptar es la repetitividad de los errores. Cuando una persona comete un error se debe considerar como tal, un incidente aleatorio, pero si se repite se debe considerar ya un error sistemático evitable pues existía ya un precedente. El problema llega cuando nos encontramos de frente a un error sistemático que se repite porque alguien decide hacer caso omiso del fenómeno y dejarlo continuar, sabiendo muy bien las posibles consecuencias de tal error o la repetición de dichos errores. Esto, en mi opinión, conlleva una voluntariedad evidente de modificar el desenvolvimieto de un evento deportivo para aumentar las probabilidades de obtener un resultado favorable, lo que se traduce en fraude deportivo, o como la justicia italiana lo llama “deslealtad deportiva” (de esto fue acusado Luciano Moggi y con él la Juventus en 2006).

Durante el mundial 2002 el mundo fue testigo de lo que yo considero uno de los mejores fraudes deportivos en la historia del deporte rey. No puedo decir que la FIFA le pagó a Gamal Al-Ghandour por quitarle un gol a España en cuartos, ni que convenció a Byron Moreno para robarle otro a Italia, pero sí puedo dudar y mucho sobre la capacidad de dichos árbitros para dirigir un partido de semejante magnitud. Estamos al máximo nivel del fútbol mundial y en consecuencia se requiere de los mejores árbitros del mundo. Ciertamente estos dos no se encontraban ni a patadas entre los mejores del mundo.
Del mismo modo, los árbitros asignados para ciertos partidos de este mundial han sido realmente desastrosos. Las reglas establecen que será elegido un árbitro que pertenezca a una confederación distinta a la que representan los dos equipos, para evitar una posible parcialización de parte de dicho árbitro para con uno de los equipos participantes, influyendo así en su capacidad de toma de decisiones durante el juego. Ahora díganme ustedes, ¿es peor tener a un árbitro supuestamente neutral pero de pésima calidad o uno de excelente reputación aunque sea de la misma confederación? ¿No bastaría elegir uno de nacionalidad distinta, como se hace en los torneos continentales? Al final, los mejores árbitros se encuentran en la UEFA o la Conmebol, sin dudas.

Pues para todos ustedes que se quejan de los árbitros les digo que tengan paciencia, no podemos hacer nada al respecto. Los entiendo, tienen razón, ciertos árbitros son realmente patéticos y perjudican el deporte y el espectáculo, y las sospechas de complots quedan siempre vivas, pero por ahora no podemos exigir nada que no sea un poco de coherencia y fortuna, del resto se encargará la pelota. Quizás algún día Sepp Blatter decida dedicarse a sus nietos y deje la presidencia de la FIFA a alguien con una mentalidad distinta.
Por cierto, Francia sigue abajo en el marcador y Uruguay le gana a México 1-0, con pocos minutos por jugarse. Los goles hasta ahora deciden todo y puede haber aún espacio para el milagro surafricano, pero por los momentos huele a revancha para México ante Argentina en octavos. Lo confirmaremos más tarde. Los dejo por ahora, nos vemos luego con la crónica de Argentina… y que siga rodando la pelota en Suráfrica.

Respuesta 101: Franz Beckenbauer levantó la Copa Mundial FIFA en 1974 como capitán de la selección alemana y luego hizo lo propio en 1990 como seleccionador. Es hasta ahora el único en completar dicho doblete.
Trivia 101: ayer se disputó el partido entre Chile y Suiza por la segunda fecha del grupo H del mundial FIFA 2010. El encuentro lo ganó la selección chilena 1-0 con un gol de Mark González. Ese gol acercó a Chile a la clasificación pero también significó un récord especial para la selección helvética. ¿Cuál es ese récord?



Señoras y señores, esto es Minuto 101 Edición Mundial, bienvenidos a Suráfrica.
Hoy comenzamos con el análisis de los 8 principales candidatos al título. El equipo de hoy se llama Argentina. Vamos a verlo de cerca…
Conocidos como La Selección o La Albiceleste, pertenecen a la Conmebol desde 1916. Su entrenador actual es Diego Armando Maradona desde octubre del 2008 cuando tomó el cargo del “Coco” Basile. El capitán, designado por Maradona, es Javier Mascherano, mediocampista del Liverpool. El récord de presencias lo detiene Javier Zanetti con 136 partidos mientras el goleador histórico es Gabriel Omar Batistuta con 56 goles. Argentina ha ganado dos veces la copa del mundo, en 1978 y 1986, una vez la Confederations Cup en 1992, y un récord de 14 veces la Copa América, la última en el lejano 1993.
La de Argentina es una las listas más difíciles de elaborar porque Diego es el que más jugadores ha empleado, casi 70 jugadores distintos han vestido la camiseta albiceleste desde que ocupa el cargo. Sin embargo, creo que la lista final de 23 de la selección será la siguiente:
· Como es establecido por el reglamento, 3 porteros; Romero es el titular seguro y Andújar el suplente.
En el último amistoso que ganaron ante Alemania, Maradona utilizó un 4-4-2 que a mi parecer es la mejor formación posible para la Albiceleste: salió con Romero en el arco, un buen portero pero aun lejos de estar entre los mejores del mundo, Samuel y Demichelis centrales, Otamendi por la derecha y Heinze por la izquierda. Poniendo 4 centrales naturales Diego obtuvo la solidez defensiva que faltaba por primera vez desde que ocupa el cargo y ante un rival de peso, alternando las subidas de los laterales y siempre quedando bien cubierto atrás.
En el medio están siempre Mascherano y Verón, uno para recuperar balones y el otro para distribuirlos, complemento perfecto. Por la derecha estuvo Jonás Gutiérrez de buena tarea protegiendo a Otamendi y ofreciendo algo de salida en ataque, mientras en la izquierda estuvo Di María, el jugador más valioso de aquella noche por su movimiento y creatividad constante. La pareja de ataque fue Messi–Higuaín.
Aunque Diego ha probado muchos jugadores ha siempre mantenido a sus fieles en la titular, pero sigue siendo poco para decir que el equipo se conoce a memoria. Se tardó mucho en encontrar su esquema preferido y eso les restará tiempo para hallar la cohesión necesaria. Además, aunque este esquema ofrezca garantías defensivas tiene una debilidad con la presencia de Heinze, porque el gringo comete muchos errores y pierde constantemente su posición cuando sube, sabiendo que Di María no lo ayuda en tareas defensivas.
Evaluación:
El mediocampo argentino es bastante completo y posee una excelente mezcla de talento y garra. La creatividad de jugadores como Pastore y Di María podría ser suficiente para desbloquear cualquier defensa si juegan en su posición natural, tal como hizo la estrella del Benfica en ese partido ante Alemania, o como hacer Pastore en un centrocampo a rombo.
Luego están Verón y Mascherano que se entienden de maravillas y se complementan a la perfección cuando juegan centrales pero necesitan compañía por las bandas. La Brujita, es un especialista en leer los movimientos del rival y encuentra siempre espacios para hacer un pase perfecto al vacío. En líneas generales, el potencial del mediocampo argentino es altísimo y depende solamente del uso que le dé Maradona.
Evaluación:
El ataque es sin lugar a dudas el punto más fuerte del equipo sobre el papel, pero los resultados dicen que aún no ha sido aprovechado al máximo debido a la falta de continuidad. Basta considerar que Maradona probablemente se dará el lujo de dejar por fuera a Diego Milito en favor de Martín Palermo, y aún así cuenta con talento en cantidades industriales, pero no ha logrado que sus jugadores encuentren la puerta tanto como lo hacen en sus respectivos clubes.
Tanto Palermo como Higuaín pueden jugar como referencia en ataque y se entienden a la perfección con los demás delanteros, todos de mayor movilidad y técnica. La pareja titular es Messi-Higuaín pero en la banca hay talento de sobra para todos los gustos.
Evaluación:
Diego ha mantenido siempre a sus preferidos en el equipo, sus jugadores de confianza, pero ha probado tantas opciones y tantos jugadores que apenas ahora empieza a darle continuidad al grupo. Afortunadamente encontró un sistema táctico que funciona y tanto le gustó que ya dijo que no lo cambiará más, yo estoy de acuerdo.
Sin embargo, con ese 4-4-2 el aporte de Messi en ataque es limitado porque la pulga no está acostubrada a esa posición central, y sería mucho mejor usar a Tévez en ese caso, pero hay tantas opciones disponibles que Diego podría usar un 4-3-3 donde Messi sienta que está en el Camp Nou, o hasta encontrarle un espacio a Pastore para que despliegue todo su talento como hace en el Palermo, o incluso jugar con 3 defensores. Hay alternativas válidas para casi todo el mundo aquí, excepto para la Brujita que no tiene iguales en La Selección.
Evaluación:
Solo 5 jugadores en la lista pasan los 30 años y apenas 4 de ellos de ellos han jugado un mundial previamente, mientras que otros 8 se encuentran en la edad ideal de un futbolista, con bastante experiencia pero aun en plena forma física. Eso nos deja la otra mitad del equipo por debajo de los 25 años, una plantilla relativamente joven con una edad media de 26.6 años.
No obstante, en aquel amistoso ante Alemania, con la formación que probablemente será la titular en el mundial, los muchachos de Diego demostraron saber esperar pacientemente ante los ataques rivales y luego de conseguir la ventaja aguantaron hasta el final con el 1-0. Ese once titular tenía una edad media de 26 años exactos. Queda la duda de saber si lo pueden hacer en un partido oficial.
Evaluación:
Resumiendo entonces, veamos cómo queda la evaluación final de Argentina:
Con vemos, Argentina tiene todo el potencial para hacer un buen papel en el mundial y llegar lejos, pero aún quedan muchas incógnitas por descifrar y dependerá todo del modo en que Diego logre aprovechar todo ese talento en sus manos. Creo que le irá bien. Pero ahora hay que concentrarse en el próximo equipo: Brasil. La semana que viene, aquí, no se lo pierdan. Y que ruede la pelota hasta Suráfrica.
Hola a todos. Ante todo me disculpo por no haber publicado el video de Minuto 101 el viernes pasado, digamos que tuve otras cosas en la mente y no estaba de humor para pensar en la pelota. Los que saben de qué estoy hablando entenderán, y los demás pueden preguntar libremente si así lo desean.
Ahora hablemos de la pelota. Viajemos en el tiempo un poco, 20 años atrás para ser exactos. Era 1990, los muros rojos caían por aquí, el estilo “grunge” se escuchaba por allá, y el mundo de la pelota se lo contendían dos personajes: Diego Armando Maradona al mando de la Albiceleste y el Napoli por un lado, y Arrigo Sacchi al mando del Milan por el otro. Eran más que un jugador y un entrenador, fueron más que dos o tres equipos buenos para recordar… ellos escribieron la historia y cambiaron el deporte.
Uno llegó al sur de Italia con la Copa del Mundo bajo el brazo, fue recibido con emoción y aclamado como el mesías salvador en un Stadio San Paolo repleto. Con el tiempo los resultados dieron razón a tanta algarabía, dejando en la memoria de los napolitanos el recuerdo indeleble de dos Scudettos y una Copa UEFA.
El otro llegó al norte de Italia con un bolígrafo en el bolsillo y un maletín en la mano, navegando en un mar de dudas sobre su capacidad para dirigir un club de fútbol importante gracias a su falta de experiencia y apoyado solamente por el presidente atrevido que lo había puesto al frente de un proyecto tan ambicioso como suicida. Un Scudetto y una Supercoppa italiana el primer año, y luego dos Copas de Europa, dos Copas Intercontinentales y dos Súper Copas Europeas, todas estas en años consecutivos, dieron crédito al riesgo inicial.
Fue ese el inicio de la época dorada de la Serie A. Durante una década completa los clubes italianos dominaron el planeta fútbol disputando todos los títulos y ganando casi la mitad de ellos. En cada rincón de Europa se sentían las rodillas temblar cada vez que uno de los clubes italianos de alta categoría llegaba para disputar un partido europeo, y el viaje a la península era considerado un pasaje gratis al infierno con retorno asegurado.
Todo esto es un cuento de la prehistoria. El último vestigio de aquella época, el último sobreviviente de aquel mito, murió cuando Paolo Maldini se despidió del fútbol en el Artemio Franchi de Firenze el pasado 31 de mayo del 2009. No hubo legado, no queda nada más que recuerdos y memorias. En la actualidad, los que antes eran considerados Reyes de Europa han cambiado la corona por el sombrero juglar y son el hazmerreír del continente, no más que simples bufones disfrazados para entretener al nuevo rey.
Mañana en Stamford Bridge el actual campeón de Italia y líder del campeonato jugará ante el Chelsea, un novato de la élite en Europa. El único italiano en pisar el césped será casualmente el entrenador del club local. Entre los grandes de un tiempo atrás, solo el Inter mantiene un poco de ese estilo italiano de antaño en su juego y es gracias a un entrenador portugués. Mientras tanto, la clasificación europea de la Serie A peligra y es posible y altamente probable que dentro de dos temporadas la Bundesliga se convierta en la tercera fuerza de Europa, relegando al Calcio al cuarto puesto y robándole un cupo en la Champions League. ¿Se dan cuenta que me veo obligado a apoyar al Inter por el bien a futuro de la Serie A?
(arriba: El Napoli de Diego Armando Maradona)
Dejemos por un momento la poesía y el drama y vayamos al punto. Todos vimos la manera en que el Manchester United destrozó y ridiculizó al Milan a lo largo de 180 minutos. La Fiorentina salió del panorama también aunque con algo más de dignidad. Ni hablemos de la Juventus que tanta ilusión me causaba al inicio de temporada y sigue viva de milagro en la Europa League, o la Roma suicida que se tragó 6 goles y quedó fuera del torneo.
Es hora de explicar las razones de la continua humillación que ha sufrido el fútbol italiano en los últimos años. Para empezar consideren esto: el ascenso a la cima de la Premier League ha coincidido con la decadencia de la Serie A; simultáneamente, el ascenso de la selección italiana a la victoria del mundial ha coincidido con la caída en desgracia de la selección inglesa que ni siquiera llegó a la Euro 2008. Mientras que los clubes del Calcio han reaccionado ante esta crisis contratando jugadores y entrenadores extranjeros en la búsqueda de nuevos estilos de juego y mayor calidad para el espectáculo, la selección inglesa acudió a la ayuda del entrenador práctico y pragmático italiano por excelencia, renunciando al espectáculo y el desorden usual en los ingleses. Los resultados de ambos han sido inversamente proporcionales. ¿Coincidencia?
Lo voy a poner en términos más elocuentes y claros: los ingleses estaban podridos entre las mujeres, los reality shows y la indisciplina, pero encontraron la solución en un italiano. Los italianos estaban tranquilos en la cima del mundo y cambiaron sus defensores de cantera por delanteros extranjeros buscando más espectáculo, pero se encuentran ahora ahogados en deudas y se llevan los goles por sacos. ¿Alguien más ve el patrón? ¿Alguien más está pensando lo miso que yo?
Es que es triste verlos quejarse todos los días ante cada derrota en terreno europeo pregonando que los demás lo hacen mejor. Es lo que escribí hace poco en este blog cuando dije que no entendía a los italianos y sus contradicciones. Pues hoy estoy proponiendo una simple solución. La solución a los problemas ha estado siempre aquí, en frente de sus propias narices. Hoy me aferro a mis raíces para hablar como un ítalo-venezolano, uno que adora Italia pero la ve siempre con los ojos del extranjero a pesar de ser un ciudadano de la República presidida por Napolitano.
(arriba: La selección brasileña de Telé Santana en 1982)
La premisa del catenaccio era “si no me anotan no me pueden vencer”. Era esa la regla número uno y funcionó por mucho tiempo. Luego llegó Arrigo Sacchi y la mejoró buscando imitar el fútbol total de la Naranja Mecánica, agregando a la primera regla una segunda “si los presiono se equivocan, y cuando se equivoquen aprovecho y les anoto”. La idea de mezclar ambos estilos dio origen al actual 4-4-2, el caballo de batalla del fútbol moderno. La decadencia actual del fútbol italiano nació con el abandono de ese estilo y las premisas de Sacchi.
Se puede vencer con otros estilos, pero el talento requerido es mayor, y el talento se paga caro. Además, el riesgo es también más alto. El equipo de Sacchi debe ser el ejemplo a seguir nuevamente si el Calcio ha de resurgir. Lo que hizo Spalletti con la Roma fue muy interesante y bonito, pero nunca ganó el Scudetto y se llevó 7 palos del Manchester. Lo que intenta hacer Leonardo es también interesante y bonito, pero se ha tragado 7 goles del Manchester y 6 del Inter esta temporada. Un equipo italiano de antaño podía perder o ganar, pero jamás salía goleado o humillado. Quisieron mejorar un juguete que funcionaba perfectamente y lo terminaron rompiendo.
Sacchi no tenía jugadores bajitos ni ligeros. Todos sus elementos rozaban los 1.80cms y tenían un estado físico excelente. Los defensores hacían llegar el balón rápidamente al área contraria donde esperaban los delanteros, molestando a los rivales que sufrían bastante su presencia. El mediocampo pocas veces intervenía en la creación de las jugadas desde atrás pero presionaba bastante arriba y causaba la constante pérdida de balones a la defensa contraria. Era entonces cuando se creaban las ocasiones de peligro y los partidos terminaban en goleadas. Las características ofensivas del equipo no restaban en las individualidades sino en el trabajo colectivo, conservando una defensa impenetrable.
El actual Barcelona es una evolución muy particular de ese estilo. El Barça presiona alto y recupera bastantes balones cerca del área contraria que luego aprovechan sus atacantes, tal como hizo Messi contra el Valencia. La diferencia es que los muchachos de Guardiola necesitan llevar el balón por el piso hasta llegar al área contraria y eso requiere una cantidad de talento enorme así como también unas características físicas particulares que impiden el juego aéreo o el choque físico, lo que conlleva un mayor riesgo en la zona defensiva. Es por eso que la presencia de Ibra constituye la única alternativa viable al juego bonito de Pep cuando se encuentra las defensas cerradas (como la del Stuttgart), y aunque todos apunten contra el sueco la culpa es realmente del resto del equipo (Pep a la cabeza) por no aprovechar mejor el pelotazo y limitar sus opciones.
(arriba: El Milan invicto de Fabio Capello)
En Italia parece que se enamoraron de Guardiola y Messi, y han empezado una cruzada a la búsqueda de ese estilo. La mitad de los equipos han abandonado el 4-4-2 por un 4-3-3 o un 4-2-3-1 o alguna otra formación que se inclina más al ataque, o eso piensan ellos. Pobres ilusos. Con sus delirios de “jogo bonito” han entrado en un torbellino de atacantes y media puntas que los ha llevado a olvidar de qué pasta están hechos. ¿Quién les dijo que la mejor defensa es el ataque? La cosa es completamente al revés, el mejor ataque es una buena defensa. Depende solamente de cómo y dónde defiendes. Ahí está la clave.
La idea de jugar con un delantero y 3 media puntas para aumentar el espectáculo es genial, así jugó Holanda con Robben, Sneijder, Van Persie y Huntelaar en la Euro 2008. Todo muy bonito, pero la Rusia de Hiddink los re-educó en el arte del contragolpe. De no haber sido por Iniesta, el Chelsea (del mismo Hiddink, que casualidad) hubiese hecho lo mismo con el Barcelona campeón legítimo de todo hace un año. Son tantos los ejemplos y basta con estos recientes para hacer entender mi punto.
Los ingleses han buscado por todos lados nuevas influencias para cambiar su estilo porque el suyo no les ha funcionado. España se hartó se perder en cuartos y adoptaron el estilo brasileño con éxito. Italia se hizo famosa por su estilo porque funcionaba y cambiarlo ha sido el único error. Lo único que deben hacer ahora es regresar a los orígenes, promover los videos del Milan de Sacchi en lugar de la publicidad Nike de Cristiano, Ibra y Fernando Torres; buscar menos el estilo del Barcelona de Guardiola y más el Milan de Capello que logró ganar un Scudetto invicto, el único en más de 100 años de Calcio italiano; mostrar como ejemplo el Inter de Trapattoni que ganó el Scudetto en 1989 contra Sacchi y Maradona en lugar del Brasil del ’82 que jugó bien pero perdió ante la Azzurra.
No quiero ver más goleadas humillantes, no quiero más jogo bonito y no quiero más delanteros. Quiero de vuelta mi antiguo 4-4-2 con muchos defensores toscos pero eficientes acompañados por unos pocos talentosos arriba que la mandan a guardar. Quiero de vuelta las críticas de los ingleses y españoles por la falta de estilo o de atractivo en el fútbol italiano, seguido de un lamento cada vez que se tienen que enfrentar a un autobús frente a la portería, o las quejas de injusticia futbolística cuando pierden por un gol a la contra luego de intentar jugar bonito y atacar durante 80 minutos sin éxito. Quiero ver de nuevo todo aquello que tuve una vez, los títulos en las manos de los victoriosos y la incredulidad en los ojos de los derrotados. Quiero volver a jugar con mi viejo juguete favorito, aquel juguete que hace tiempo está roto.
PD: será una alegría enorme cuando Juan Diego y Elizabeth puedan leer esto y sepan que estaba pensando en ellos al momento de escribirlo. Los espero muchachos.
Respuesta 101: el 23 de febrero del 2005 se jugó la ida de los octavos de final en la UEFA Champions League, donde el Milan derrotó por 0-1 al Manchester United en Old Trafford con un gol de Hernán Crespo, ganando por el mismo resultado (y gracias al mismo goleador) el partido de vuelta y llegando eventualmente a la final ante el Liverpool donde todos sabemos que cometieron el Harakiri más grande en la historia del torneo.
Trivia 101: desde la llegada de Roman Abramovich al Chelsea durante el verano del 2003 el club londinense ha disfrutado de sus mejores épocas a nivel deportivo, especialmente luego de integrar un año después al portugués José Mourinho como entrenador, logrando dos campeonatos consecutivos en la Premier. A pesar de no haber levantado nuevamente la Orejona, Mou dejó un legado importante en dicho torneo que aun se mantiene vivo porque hace 3 años que el Chelsea no pierde un partido de Champions en casa. ¿Cuál fue el último club que derrotó al Chelsea en Stamford Bridge en un partido de Champions League?